lunes, julio 03, 2006

I

Me desperté como tantas mañanas, odiándote.
Y fué ese odio el motor de mis piernas que, apresuradas corrieron a verte. Con la esperanza de que ese odio a tu inmadurez, a la maldita espera, siguiera firme aún frente a tus ojos mar.
Sino fuera por tu ausencia diría que habría funcionado cambiar labios cereza por rabia.

6 comentarios:

br dijo...

labio cereza, me gusta... también la rabia...

beso, p.

jorge angel dijo...

como siempre, un placer leerte.

besos

Humbert dijo...

no existe la fórmula correcta, pero yo prefiero unos labios cereza a cualquier tipo de odio.

un placer.

Arte dijo...

Asi es, no? Odio/amor, hasta en la mas diminuta parte de tu cuerpo...
Abrazos fuertes compañera.

diego

Anónimo dijo...

tu complemento te hace ser una mujer muy apreciable, conosco gente que delira por vos, por suerte yo no llegue a ese grado. pero sin duda y sin conoserte mas me gustaria ser tu principe azul.
no firmo simplemente porque no pienso tener una oportunidad en este momento, porque parece que estas con la cabesa en otro hombre y seria inutil.



un chico que te apresia y te quiere aunque vos pienses lo contrario

Lucía dijo...

Ouch!! gracias!
Que dulce de tu parte..
La verdad es que mi cabeza suele jugarme malas pasadas, así que no te fíes de ella.
Espero pronto me dejes saber tu nombre.
Besos.