domingo, junio 22, 2008

Sentir Viva.

Busco entre mis cajones alguna señal que indique mi camino.
Alguna esperanza que regale un poco de luz a mis ilusiones.
Algo que alivie mi desesperado corazón.
Lo encontré...
Ahí están, miles de vocecitas alentándome, pidiéndome que sea feliz.
Ahí están, todas las pequeñas maravillas que conocí en el mundo. Ahí están.
Cartas, tarjetas, fotos, palabras, imágenes, que me recuerdan que supe hacer cosas buenas en mi vida, que, quizás, alguien me lleva en su corazón a donde sea que vaya.
Llevo varios nombres tatuados en mi alma, más de lo que alguna vez soñé, los llevo para nunca sentirme completamente sola, para recordarme quién soy y quién supe ser, para tener motivos para levantarme cuando los huesos me piden que descanse.
Tengo tantos deseos, deseos buenos, deseos nobles, deseos que suspiran en mis oídos que no los abandone.
Tengo ganas y aunque esas ganas estén enfermas de tristeza, siguen gritándome que están, que existen, que corra a buscar lo que me hacía sentir Viva.
Tengo una intima esperanza que no quiere verme abatida, que no deja que llore este domingo gris.
Tengo en ese cajón razones suficientes como para creer que el Amor no me dejó, que simplemente se canso de hablarle a alguien que lo ignora.

Tengo ahora, ganas de escuchar el vals de la lluvia, de abrir las ventanas y dejar que las musas me visiten, de soñar utopías y reír sin motivos cuerdos, tengo ahora, tu voz de guía, tu sonrisa de abrigo y tu fe de Dios.

2 comentarios:

Matias dijo...

Hola Luci!!! solo pase a leer y me encontre un nuevo post...

y la vdd me gusto lo q escribiste sobre sentirse vivos. me hizo recordar muchas cosas...

bueno, nada mas... solo saludos...

chauss!

Matute

Humbert dijo...

vive y se todo lo feliz que puedas. eso no lo puede hacer nadie por ti.
un beso.