lunes, septiembre 19, 2005

Desde la veranda..

Desde la veranda pude verla.
Hipnotizada caminé a su encuentro.
La busqué entre pajonales, con el peso de mis dedos embarrados.
Escuché los ecos de sus pasos.
Una laguna me detuvo, frente a mí el espejo del cielo, miles de estelas regalaban retazos de estrellas, juncos que bailaban a compás del viento y luciérnagas que irradiaban luz junto a la luna, todo perfectamente imitado, hasta mi reflejo se dibujaba en la orilla, junto a mi otro yo veo su silueta blanca que, arrodillada sobre el agua juega con luciérnagas. Me ignora, maravillada con esas cosas luminosas como ella, yo solo la observo minuciosamente.
Mi cualidad de humana estanca mi cuerpo a la orilla, mientras ella camina libre de penas, con sonrisas eternas y manos frágiles, el agua como piso suaviza sus pies mientras mariposas nocturnas escoltan sus pasos..

2 comentarios:

Emilsex dijo...

Me hizo sentir relajada tu texto, hacen falta cositas así que te calmen el día =)

marrakech dijo...

Estaba soñando... ¿por qué me despiertas?.

Bellísimo, como todo lo que gestan tus dedos, movidos por tu cabecita maga.