lunes, noviembre 01, 2004

Rozando tu piel

Mis ojos se posaron en ti, como las mariposas posan en las dulces y provocadoras flores. Me quede disfrutando el placer de tu piel a la distancia, pero sintiéndote cerca, casi alcanzándote. Sentía la suavidad de tu aterciopelada y exquisita piel. Creí tocarte, pero ¿realmente logre rozarte? o simplemente fue tan deseado que mi cabeza lo hizo real, palpable.
Desde esa mirada te sueño cada noche, consiguiéndote por un rato, pero al despertar la realidad me colma de tristeza y frustración, ya que solo soy capaz de tenerte en mi imaginación, triste verdad, pero aun así verdadera.
Ya no puedo borrarte de mí, tú perduras en el tiempo y en lo imposible.
Puedo dibujarte en mis desiertos, como si fueras el agua que calma mi sed y me salva de la muerte, se que podría ser feliz por ese momento, pero se que al abrir mis ojos solo tendré tu infinita ausencia y no quiero seguir llorando lágrimas que solo traen mas angustia.Te admiro en secreto, pero solo hasta que estos sentimientos se desvanezcan en el recuerdo y solo formes parte de mi pasado.

1 comentario:

D.S. dijo...

muchas veces guarde todo esto que describes, me resultaba frustrante pero muy acogedor y relevante para poder vivir.